jueves, 5 de agosto de 2010

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

L.S: Flores para un 05 de abril.



“Despierta joven hombre, es hora de despertar”…
El llamado suena de fondo, pálido, mordido,
Un grito desde el lado sur del cielo,
Un lamento silente, perdido en la materia,
Violenta mis piernas, desnuda la cabeza,
Abraza un estriado clavel,
Mientras un Ciclamen masturba la conciencia,
Ahoga una Berbería.
 Con Dalias heredables, Helenios dulces,
Vasos coagulados y un súper héroe femenino.

           Más de una vez, vomité una Cala,
Loto y Lunaria entre líneas,
Despacio, abrupto, displicente,
Enredado, de una ortiga, del silencio.
En otra parte emerge un patógeno,
Una Sabina cómoda por su escabiosa sonrisa,
Un retazo de perpetua Ulmaria,
Un ramal Valeriano, perdido,
Purificador tamarisco,
Podrido y disidente me deslizo,
"Azul, gris, nublado” me despido.




2 comentarios: